LAS MURALLAS CHINA

Esta admirable obra de los primitivos pueblos de China asombra por su extraordinaria concepción y, también, por la gran capacidad de ejecución demostrada por la gente de esa época, especialmente si se consideran los escasos medios de que disponían. El conjunto es realmente espectacular. Sabemos que las murallas fueron levantadas hace más de 2.200 años y que su largo es de aproximadamente 2.500 Km. (algunas fuentes dicen 3.000). Sus medidas, en alto y ancho, son variables en relación con los distintos tramos, pero su altura promedio parece ser de 6 a 7 metros (tiene más de 12 en algunas zonas escarpadas). Su ancho, de acuerdo con los tramos, varía de 3 a 5 metros y, en algunas partes, mide todavía más. Esto se debe a las diferentes características del terreno.

La construcción se levantó a partir de una base de terraplenes, luego revestidos con gruesas paredes de piedras y ladrillos. Como principio, los chinos aprovecharon las irregularidades del suelo y las facilidades del mismo terreno para construir los terraplenes, cosa que explica las diferentes medidas.

Esta obra grandiosa no fue iniciada desde la nada ya que, cuando China estaba todavía dividida en varios Estados feudales, cada uno de los mismos solía construir murallas, todas en la zona Norte, para impedir o dificultar la entrada de intrusos, que solían llegar por ese lado y saquear sus tierras.

Solamente cuando China se unificó (aprox. 215 a.c.), nació la idea de acoplar los muros existentes, normalizarlos, y construir los que faltaban, hasta completar una única y grande muralla. La decisión fue tomada por el emperador Tsin-Ci-Hoang-Ti (#1), bajo cuyo reinado comenzaron los trabajos, los cuales duraron más de 10 años y ocuparon a unas 300.000 personas. La gran construcción comprendía numerosas torres en su recorrido, debido a la necesidad de alojar, desde simples vigilantes, hasta alguna formación militar en los lugares estratégicos. Además, se usaban las torres como depósitos de abastecimiento. Si bien las murallas permitían un rápido desplazamiento de las fuerzas defensivas, también fueron utilizadas para transporte de caravanas civiles de un lado hacia el otro. Las puertas de entrada eran escasas y las comunicaciones se realizaban con señales de humo y con estafetas a caballo.

Las murallas satisfacían un doble propósito de los gobernantes chinos: el primero era, por supuesto, impedir que los mongoles y otras tribus nórdicas invadisen sus territorios, y el otro era su deseo de aislamiento. En efecto, no favorecían la entrada de otras poblaciones y, además, querían evitar que emigrara su propia gente. Este criterio se hizo más evidente en épocas posteriores y perduró en China durante casi toda su historia.

También la historia nos dice que, en distintas oportunidades, las murallas fueron vencidas, pero los chinos siempre supieron, con el tiempo, expulsar a sus enemigos y hasta lograron conquistas fuera de sus fronteras, lo que exigió la posterior extensión de las defensas amuralladas, para incluir los territorios ganados. Hay que recordar, a este propósito, que los mongoles pudieron dominar a China durante largo tiempo (#2) a pesar de las murallas pero, durante la dinastía de los Ming, los chinos recuperaron y expandieron todavía más el Imperio.

Las Grandes Murallas fueron retocadas y modificadas en casi todas las épocas posteriores a su construcción. Hoy representan una extraordinaria muestra del pasado y constituyen una fuente de estudio y de interpretación.

Actualmente, las murallas representan una importante fuente de ingresos para China, por medio de una muy organizada actividad turística.

Giacinto Bassi

Aclaraciones:

(#1) = Tsin-Ci-Hoang-Ti pertenecía a la cuarta dinastía china, de nombre Tsin, que solamente tuvo cuatro monarcas. La dinastía sucesiva fue la Han, que siguió con la construcción de las murallas.
Los nombres de las dinastías y de los de los distintos monarcas, están escritos de diferente manera en casi todas las fuentes de información, debido a las varias interpretaciones de la pronunciación china. De todas maneras, el nombre de los emperadores comienza siempre con el de la dinastía a la cual pertenece. Por eso, Tsin-Ci-Hoang-Ti comienza con Tsin.

(#2) = Marco Polo viajó a China justamente en esa época (1271) y fue recibido con mucho afecto por el emperador Kubai-Kan.