LA CAPILLA SIXTINA

LAS SIBILAS

 

Introducción

Con el nombre de "Sibilas" se definían, en la época mítica de la historia antigua, aquellas mujeres que gozaban de una reconocida facultad de "escudriñar" el futuro para profetizar acontecimientos de toda índole. Fueron descritas como muy longevas, con vidas aisladas y misteriosas, habitando lugares atípicos y poco accesibles como, por ejemplo, grutas o sitios escondidos, posiblemente cercanos a cursos de agua. Sus palabras o predicciones, realizadas casi siempre en estado de trance, eran originadas por consultas de los visitantes, cuyos motivos más comunes eran pulsar la ira de los Dioses cuando ciertos hechos acaecidos u acciones tomadas u a tomar, no respetaban los principios reinantes o generaban incertidumbres por las posibles consecuencias.
Se afirmaba que las Sibilas habían adquirido la facultad de vislumbrar el futuro mediante su natural inspiración toda vez que eran interpeladas, pero también podían actuar de modo propio, impelidas por sus impulsivos designios, entre los cuales figuraban frecuentemente la predicción de grandes calamidades.
Desde la antigüedad, las leyendas cuentan de la presencia de numerosas Sibilas, pero en la actualidad se aceptan solamente una docena de ellas, muchas de las cuales se originaron en la mitología, siendo escasas las que poseen algunas referencias históricas. En efecto, las informaciones disponibles sobre el tema son muy confusas y difieren notablemente de acuerdo a las fuentes. Los tiempos muy lejanos, los mitos y las distintas interpretaciones impiden un encuadre histórico bien definido, siendo casi siempre necesario recurrir a la lectura de antiguos escritos para intentar definirlas con cierta claridad.
Según se afirma, la más antigua (en la mitología griega) parece haber sido "Trofile", hija de Júpiter y de Lamia (hija de Neptuno), pero las más conocidas son, sin dudas, las cinco Sibilas pintadas por Miguel Ángel, llamadas CUMA, PERSEA, ERITREA, DELFICA y LIBICA.
Cada una de ellas, en determinada manera, predijo el advenimiento de la era cristiana y por eso el Papa Julio II quiso que figuraran en el conjunto de pinturas encargadas por él en la Capilla Sixtina. A ese respecto, y para que se las puedan ubicar en la complejidad de esa obra maestra, hay que observar el dibujo "SÍNTESIS SE LA BÓVEDA", donde está aclarado con una "S" los lugares reservados a las Sibilas. Todas ellas aparecen en amplios asientos, consultando libros o papeles. En ambos lado de cada fresco, figuran dos pequeñas figuras desnudas.

LOS SIBILAS QUE MIGUEL ÁNGEL PINTÓ EN LA CAPILLA SIXTINA

1) La Sibila Cuma

La Sibila CUMA (en origen su nombre fue Cumena), parece haber tenido origen en la importante y antigua ciudad costera de Eritras, ubicada en la región Jonia, sobre la costa Oeste de Asia Menor, al sur del mar Egeo y hoy parte de Turquía (en tiempos muy lejanos fue una colonia griega). Esta Sibila debe su nombre al hecho de haber trascurrido la mayor parte de su vida en la localidad de Cuma, cercana a Nápoles, en la región Campania de Italia.
No se sabe como haya llegado a esas costas, solamente se conoce lo dicho por Herodoto (el más antiguo historiógrafo Griego) sobre los flujos migratorios de poblaciones de cultura griega, realizados para huir de las "guerras médicas" (#1). Lo que si se sabe, es que esta Sibila ya actuaba en Cuma en el periodo de los Reyes romanos en el año 500 a.c. cuando reinaba Tarquinio el Soberbio como último Rey (#2). En esa época, esa parte de la Campania era una colonia griega, rescatada luego por los romanos en el año 334 a.c..
A este punto cabe la necesidad de separar la leyenda de lo que se conoce por antiguos escritos y lo que se deduce como consecuencia. La leyenda afirma que Cuma, hija de una ninfa, vivió muchas vidas humanas de más de 100 años cada una y que atendió a los reyes Romanos y a importantes personajes de la época republicana de Roma (por ejemplo Craso, Pompeyo y Cicerón) y que luego atendió a casi todos los emperadores romano, siguiendo además su actividad hasta pasado el medioevo.
Lo que en cambio tenemos noticias es que escribió unos libros, llamados sibilinos, (entregado parece a Tarquinio el Soberbio) que se quemaron luego en el año 83 a.c. Reconstruidos, fueron nuevamente destruidos por un incendio en el año 406 de nuestra era. Sin embargo fueron escritos nuevamente y ampliados hasta 12 libros, que eran conservados por sacerdotes llamados Decenviri y consultados en situaciones críticas para juzgar si alguna profecía escrita tenía relación con lo que sucedía en ese momento.
Los escritos sibilinos tuvieron mucha influencia en el curso de la vida romana, hecho confirmado en las comedias de Plauto (251/184 a.c.) y lo escrito por Séneca (46 a.c./65), Plinio (23/79), Tácito (55/120), Seutónio (70/140), y numerosos otros en épocas posteriores.
Se desconoce la fecha en la que desapareció Cuma, solo sabemos que esta Sibila siguió actuando en el tiempo, estimando que fue personalizada por sus descendientes.
La Sibila Cuma fue también citada el la "Divina Comedia" de Dante Alighieri.

REFERENCIAS:

(#1) Desde antes del año 600 a.c. existían fuertes presiones de Persia contra las colonias griegas establecidas en Asia Menor. En el curso del periodo comprendido entre fines de los años 600 y hasta el 500 a.c. comenzaron las guerras llamadas "Médicas", iniciadas por una violenta rebelión de Jonia contra el poder persa. Erodoto (484/425 a.c.) cuenta que hubo, en ese periodo, la migración de grandes comunidades griegas hacia otras colonias situadas en sitios más tranquilos. Siendo Nápoles, en aquel entonces, el centro de una gran colonia griega, es muy probable que Cumena y su familia hayan emigrado allí. Consultando también lo expresado por el filósofo Heráclito de Éfeso (544/484 a. c.), el mismo afirma que las migraciones de una etnia tiene sentido si es realizada hacia otros sitios de la misma etnia, para evitar el peligro de terminar esclavizada.

(#2) Tarquinio el Soberbio (534/509 a.c.) fue el último de los siete Reyes de Roma. Su muerte dio comienzo la República Romana en el mismo año 509 a.c. Hay noticias de fue atendido por Cuma varias veces y que adquirió a la Sibila los primeros libros sibilinos, luego destruidos por el fuego.

2) La Sibila Délfica

Esta célebre Sibila parece tener más antigüedad que la de Cuma y su fama fue reconocida ya desde el año 600 a.c., cuando la localidad de Delfos (en Grecia) se convirtió en la famosa Ciudad Sacerdotal, sede de los célebres Oráculos. Su actuación fue muy popular y tuvo una enorme importancia durante todo el periodo helénico. Solamente fue menguando a partir de la ocupación romana de Grecia.
No están claros los orígenes de esta Sibila, sin embargo existe la posibilidad de que sean similares a los de Cuma, ya que se sospecha que también ella haya llegado desde Asia Menor en fechas anteriores y desde otra colonia griega. Esta consideración podría justificarse por el hecho que Delfos influyó, en gran manera, en la colonización griega de las costas de Asia Menor, de Italia y de Sicilia, cuya importancia económica fue siempre correctamente evaluada y bien manejada a través de decisiones concretas de las autoridades políticas, tomadas de acuerdo con las predicciones sibilinas.
Otra fuente, sin embargo, afirma que esta Sibila estaba presente ya desde la época de la guerra de Troya, consideración no muy compartida por otros
historiadores.

La ciudad de Delfos, ahora desaparecida, era situada al pie del monte Parnaso, en medio de las montañas de la Fócida, a 700 m. sobre el nivel del mar y a casi 10 Km. de distancia del golfo de Corinto. El oráculo era conducido por sacerdotes y, principalmente, por la Sibila Délfica. Cabe señalar que Delfos tenía un gran recinto sagrado dedicado a los Dioses, y en su centro existía un templo de gran tamaño, dedicado exclusivamente a Apolo, lugar donde acudían los personajes griegos para preguntar sobre el éxito de cuestiones importantes para ellos, que tocaban todos los temas: desde lo personal a lo religioso, a lo político, a lo económico y también a conceptos filosóficos. La Sibila realizaba predicciones, que eran tomadas muy en serio por las todos los que acudían y por la población griega en general.

Si nos referimos a las leyendas, observamos que, a través de ellas, se han derivado nombres y definiciones que aún se utilizan en la actualidad. Por ejemplo, y como curiosidad, observamos que el nombre de Pitonisa (adivinadora o sibila) deriva de un hecho legendario adjudicado a Apolo, cuando mató una serpiente (pitón) que vivía en una gruta con la intención de robarle su sabiduría. Luego quemó el pitón y encerró las cenizas en una caja que, colocada finalmente en el oráculo, creó una similitud entre los nombres de sibila y Pitonisa.

3) La Sibila Eritrea

Hay datos confusos sobre esta Sibila. Entre las varias versiones, hay una que afirma su proveniencia desde Caldea, al sur de Babilonia y que actuó como sacerdotisa de los dioses griegos. Su residencia parece haber sido la zona de Jonia, en una importante colonia griega. Entre todas las informaciones logradas, hay alguna que afirma su predicción de la guerra de Troya, cosa que no parece concordante, pues esa guerra se realizó cerca de los años 1200 a.c. y esa antigüedad no sería coincidente con sus inicios, indicados alrededor de los años 600 a.c. Tal vez las visiones sibilinas de Eritrea se relacionaron a lo que, según ella, habría acontecido en esa guerra, y no a la profecía como tal. También esta Sibila habría denunciado a Homero respecto a falsedades en los escritos de su obra "La Iliada"", en la cual narra el desarrollo de esa contienda.
Otra versión dice que hubo una segunda Sibila Eritrea, cuya presencia fue muy antigua, anterior a la guerra de Troya y que (ésta si), había preanunciado esta guerra. Sin embargo no disponemos de datos confirmativos, solamente lo afirman por las leyendas.

4) La Sibila PERSEA

Siempre siguiendo la leyenda, parece que esta Sibila acompaño a Alejandro Magno (desde el año 334 a.c.) en sus conquistas de Asia. Las fuentes afirman que el gran Héroe dialogaba siempre con ella antes de iniciar sus principales batallas, tales como la de "Gránico" y la de "Isso", en el curso de la cual capturó a toda la familia del propio Rey de Persia (Darío III), que logró huir luego de esta gran derrota. Alejandro siempre deseaba escuchar las previsiones de Persea sobre el éxito de sus acciones bélicas, a pesar de que ella le predijo desde el principio que sería el "Señor y dueño de toda Asia".
Esta Sibila fue diferente de las otras, ya que se la conoce como acérrima seguidora de Alejandro en sus conquistas y responsable ideológica (por sus predicciones) del asesinato de algunos personajes que sus visiones retenían peligrosos, tales como Memnón (general ateniense contratado por el Rey Darío); Filotas (acusado de conspiración); Amintas (primo de Alejandro, acusado de pactar con los persas); Calístenes (acusado de complotar), entre otros.
No tenemos información sobre las orígenes de esta Sibila, solo hay indicios legendarios de su presencia en Macedonia (Grecia) desde el 500 a.c. Se cuenta que predijo la destrucción de la ciudad de Corinto, durante el reinado de FIlipo de Macedonia, padre de Alejandro.

Otra información sobre Eritrea cuenta sobre su costumbre de editar las hazañas de Alejandro en forma de acrósticos.

 

5) La Sibila LIBICA

Sobre esta Sibila tenemos muy pocos datos. Ella misma dice en un corto párrafo: "Soy mita mortal y mita divina; solo mi madre era divina". No obstante, hay una fuente que afirma su procedencia desde el desierto de Libia, donde presidía un oráculo en el Oasis de Siwa. Allí actuaba como sacerdotisa de Zeus. Eurípide nombra esta Sibila en la introducción de su obra "Lamia".

 

 

Adolfo Ruspini

VOLVER AL ÍNDICE