UNA MUESTRA DE LOS TESOROS IMPERIALES
RUSOS


ALGUNOS HUEVOS FAMOSOS

HUEVO DE LA CORONACIÓN
Fue regalado por Nicolás II a su esposa, la zarina Alexandra, como regalo de Pascua tras su coronación, en 1897.
Está confeccionado con esmalte de oro, sobre el que se han engarzado diamantes para dibujar el escudo del águila imperial.
El huevo se abre para mostrar en su interior una réplica de oro en miniatura del carruaje en el que él y su esposa Alejandra Fiódorovna (Princesa Alix de Hesse), hicieron su entrada en Moscú. Es el huevo más caro de la colección de Forbes, con un precio de entre 18 y 24 millones de dólares.
El artesano que lo creó, George Stein, tardó 15 meses, trabajando 16 horas diarias, para completarlo.
EL HUEVO DE LA GALLINA
Peter Carl Fabergé creó este huevo como regalo para la familia Romanov.
El zar Alejandro III se lo regaló a su mujer, la zarina Maria Feodorovna, en la Pascua de 1885.
Del tamaño de un huevo de gallina, una banda de oro en el centro descubre el sistema de apertura.
En el interior se esconde una gallina pequeña de oro macizo.
Tiene un valor de entre tres y cuatro millones de dólares
HUEVO RENACIMIENTO
Fue el último de los huevos que el zar Alejandro lll, que murió ocho meses después, regaló a su esposa.
Fabricado en 1894, el esmalte que cubre el huevo está realizado con ágata blanca y la decoración es de oro e incluye piezas de joyería.
Su precio es de cinco a siete millones de dólares.

HUEVO DEL CAPULLO DE ROSA

Fue regalado por el zar Nicolás II a su esposa Alexandra en 1895.
Está realizado con esmalte granate 'guilloché', sobre el que se engarzaron pequeñas piezas de oro y gemas preciosas.
En su interior, como muchos de los huevos imperiales de Fabergé, guarda una pequeña sorpresa: una maravillosa rosa de esmalte amarillo.
Su valor es de tres a cuatro millones de dólares.
HUEVO DE LOS LIRIOS DEL VALLE
Regalado a la zarina Alexandra en la Pascua de 1898.
Es un huevo de esmalte de color salmón rosado tachonado con perlas y diamantes que imitan a los lirios de las flores del valle.
Al presionar sobre una de las perlas de un lateral, se acciona un mecanismo que deja ver en la parte superior del huevo tres retratos en miniatura (detalle en la foto), pintados al óleo, del zar y sus dos hijas mayores, Olga y Tatiana.
Su precio es de 12 a 18 millones de dólares.
HUEVO DEL DECIMOQUINTO ANIVERSARIO
En el 15 aniversario de su coronación, en 1911, la zarina Alexandra recibió este huevo, en el que se habían pintado 16 exquisitas miniaturas, cada una de ellas representando momentos históricos del mandato de su marido Nicolás.
Las miniaturas están pintadas sobre un fondo de esmalte blanco, dividido en varios pequeños paneles separados por hojas de laurel de esmalte verde.
Cada uno de los pequeños retratos está rodeado de una corona de diamantes.
Su valor está entre 10 y 15 millones de dólares.
HUEVO DEL CUCO
Fabricado en 1890, hoy en día se calcula que vale entre cinco y siete millones de dólares.
El huevo, de estilo barroco, está decorado con esmalte violeta y tiene un reloj de mesa en el frontal.
Al presionar un pequeño botón de oro en la parte superior del huevo sale un cuco, que mueve sus alas.
HUEVO DEL NARANJO
En 1911, el zar Nicolás II encargó este huevo para regalarselo a su madre, Maria Feodorovna.
Es una réplica en miniatura de un árbol tropical, y entre sus hojas (en esmalte verde) se engarzaron amatistas, rubíes y diamantes rosa que imitan frutas tropicales.
El árbol tiene un botón escondido que, cuando se acciona, enseña una de las creaciones más maravillosas de Fabergé.
Una parte de las ramas del árbol se eleva y empieza a sonar una música y un ruiseñor se mueve suavemente, mientras agita sus plumas y abre el pico. Puede valer entre 10 y 15 millones
de dólares.
HUEVO DE LA ORDEN DE SAN JORGE
Realizado en 1916, conmemora la presentación de la Orden de San Jorge a Nicolás II en 1915, que el zar lideró durante la Primera Guerra Mundial.
El huevo está realizado en esmalte blanco, sobre el que se han pintado cuatro retratos.
Su precio se calcula entre cuatro y seis millones de dólares.

Es otra joya de Fabergé. La "sorpresa" de este huevo es la miniatura del yate propiedad de Nicolás II.
Fue utilizado por la familia Imperial Rusa en sus vacaciones en las costas del Mar Negro.